jueves, 5 de agosto de 2010

De la “Baja moral”, el servilismo y la cubanización de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas

Por Maibort Petit


La verdad duele y produce escozor, sí la misma pone el dedo en la herida. La “baja moral” que caracteriza a los militares del régimen es evidente, obvia y asquerosa. Las verdades anunciadas con acento “gringo” por parte del Embajador designado de EEUU para Venezuela, Larry Palmer, son harto sabidas en los círculos civiles y castrenses venezolanos. Las Fuerzas Armadas Venezolanas han llegado al peor grado de desmoralización, más que en ninguna otra administración de nuestra historia republicana.


La trayectoria de la institución armada en Venezuela ha sido una de las más tristes y vergonzosas de la región latinoamericana. Por su pésimo desempeño, muchas veces se ha insistido en la tesis su eliminación definitiva. Sin ejército los países ahorran fortunas, y se evitan los abusos de autoridad contra la población civil. Costa Rica representa un excelente ejemplo de la inutilidad de los militares en los gobiernos civilizados.


Los militares de la Venezuela de ayer


A lo largo del la cadena de dictaduras militares que sufrió la República, a lo largo del siglo XIX y XX, los militares ( con muy escasas excepciones) siempre se caracterizaron por los abusos de autoridad, su ambición del poder político y el derroche de los recursos generados por la renta petrolera. Los militares de la primera mitad del siglo XX< fueron hombres capaces de cometer delitos, no solo contra el tesoro nacional sino contra los mismos ciudadanos. En múltiples oportunidades violaron los derechos humanos de los ciudadanos, asesinaron a civiles inocentes, y se apoderaron de los negocios que rodean al petróleo. La desgracia de Venezuela parece haber sido la presencia en la administración pública de inútiles y vividores militares, que se atornillaron al poder por décadas, condenando a la población al analfabetismo, a la pobreza, a la autocensura y al miedo.


Con la llegada de la democracia, si bien los militares se subordinaron al poder civil, se generó en su circulo un amplio despliegue de jalabolismo para lograr favores del gobierno civil. Durante las dictaduras y la democracia, estos individuos acumularon falsas preseas que lucían con un orgullo enfermo sus rechonchos pechos, tratando de despertar una admiración ficticia en la población civil. Siempre, los hombres de verde oliva, con sus costosos uniformes y sus perendengues de oro y plata quisieron penetrar la barrera impuesta por la Constitución de 1961. Tal vez en America Latina no existan tantos militares de altos rangos, cubiertos de medallitas, estrellas y soles, ganadas por su actitud servil con el poder de turno. Ninguno de estos personajes adornados con condecoraciones ha defendido a Venezuela y a su pueblo. Los militares nacidos y formados en la era de la democracia pactista, aunque avanzaron en su formación profesional y en el respeto a las instituciones, mantuvieron las viejas costumbres de disfrutar de las dádivas del gobierno. Sumisos al poder civil, de alguna manera servían como soporte para que se respetaran los resultados electorales y la trasmisión del poder cada cinco anos.


Los militares chavistas


Luego de 1998, cuando los militares regresan al poder, esta vez de la mano de un teniente coronel (mal formado por la academia, frustrado y resentido social, ambicioso, parlanchín y obsesionado con el poder), las Fuerzas Armadas Venezolanas demostraron que podían ser peores y convertirse en la vergüenza del país.


Bajo la actual pesadilla que vive Venezuela, los militares regresaron a posiciones de mando antiguamente ocupadas por civiles, y se encargaron de robar sin límites a la nación. En la era socialista de Chávez, los militares perdieron el respeto por su propia institución y pasaron a convertirse en unos vende patria, en vulgares focas, cuya única capacidad radica en asentir frente al inefable caudillo.


Las antiguas cúpulas militares, siempre se caracterizaron por ser ladrones acomodados y aprovechadores de su cercanía al poder político, y aunque arrastrados por los petrodólares, nunca se les ocurrió entregar la patria y el mando de sus tropas y de las armas, a un país extranjero. Los militares chavistas aceptan el comunismo y el socialismo como doctrina, defienden el sistema impuesto por un hombre y rechazado por todo el país. Los militares chavistas solo saben hacer reverencias y aceptar la constante violación de las reglas democráticas. Aplaudieron la destrucción de las desgastadas instituciones democráticas, permitieron que se pisoteara la Constitución, que se trampearan las elecciones y que se inmiscuyeran en los asuntos interno el dictador, Fidel Castro.


La bajeza de las Fuerzas Armadas Venezolanas chavista se ha triplicado. Los militares pasaron a ser alfombras pisoteadas por los cubanos, meras piezas de un rompecabezas que se construye desde La Habana. Con Chávez, la poca moral del militar venezolano desapareció radicalmente: Ya no defiende la constitución y la institucionalidad democrática, sino que levanta las armas de la república para matar estudiantes, periodistas y ciudadanos opositores al proyecto socialista.


USA y sus críticas a las Fuerzas Armadas






Hoy se dio inicio a un nuevo capítulo del show de Chávez contra USA. El nuevo embajador designado, Larry Palmer advirtió ante el Senado de su país, su preocupación por la baja moral de las fuerzas militares venezolanas y su sumisión ante Cuba. El Señor Palmer, también dijo hay una intromisión de Cuba en el sector castrense chavista y que las guerrillas terrorista de la FARC y el ELN tiene campamentos en Venezuela.


La influencia de La Habana en el sector castrense venezolano, y su intromisión en la toma de decisiones, ha sido denunciada por civiles y militares disidentes desde el 2002. La inteligencia cubana copó todos los organismos de seguridad y se convirtió en el círculo de protección del caudillo, sin que se escuchara la protesta de ningún general o militarzuelo, con excepción de aquellos que se manifestaron en su contra luego de los sucesos del 11 de abril de 2001. Los venezolanos hemos sido testigos presenciales de la transformación de la Fuerzas Armadas, que de malas y costosas, pasaron a ser la peor expresión de servilismo, sumisión, corrupción y abuso de autoridad. Además, se convirtieron en los cómplices del asesinato y la persecución de los venezolanos que se oponen al régimen.


La presencia de “asesores” cubanos en todos los entes del gobierno también ha sido denunciada por la prensa hasta la saciedad. Cuba es el centro de capacitación de las tropas, de los mandos medios y altos de las fuerzas castrense venezolana. El embajador estadounidense informó al Senado Norteamericano de los sucesos que ocurre en el sector militar del país desde hace mucho tiempo. Para los venezolanos no hay ninguna sorpresa con estas declaraciones ni con las consecuencias que las mismas generaran a corto plazo.






Asamblea pide negar el Plácet al Embajador de USA


Como era de esperarse, las declaraciones del Embajador Palmer, se convirtieron en un nuevo elemento para reavivar el conflicto que Chávez mantiene con los Estados Unidos. Serán estas afirmaciones el un nuevo trapo rojo que el chavismo utilizará para seguir desviando la atención de los verdaderos problemas que sufre el pueblo venezolano por la pésima gestión administrativa del Caudillo, quien ha sumergido al país en un caos económico impensable luego de la fortuna que ha generado los altos preciso del petróleo en la última década.


Los jenuflexos de la Asamblea Nacional anunciaron que solicitarán que la Cancillería venezolana le retire el plácet al embajador nominado por la administración Obama. El Senado se vio obligado a retirar el nombre de Palmer de la lista de candidatos, a pesar de haber manifestado compartir las preocupaciones expresadas del embajador. El Departamento de Estado también ha dicho son alarmantes las denuncias de Colombia sobre la presencia de la FARC y el ELN en suelo venezolano y el apoyo que el régimen chavista le otorga a la guerrilla, razón por la cual las ha apoyado contundentemente.


La administración de Barak Obama tiene claro que Venezuela no es digna de confianza. El permanente ataque verbal del militar de izquierda contra los Estados Unidos empieza a dar frutos. El hecho que USA haya sustituido a Venezuela de la lista de proveedores confiable, relegando a PDVSA a un quinto lugar, con una reducción de la factura petrolera de más de un 10 por ciento, (a favor de Petrobras de Brasil y la mexicana Pemex) es una clara señal de los cambios que podrían venir a futuro, y que podrían dar un nuevo giro las relaciones entre los dos países.






La baja moral y la cubanización de las Fuerzas Armadas Bolivarianas es una buena excusa para la polémica. Los serviles del régimen ya salieron al asecho. Las patéticas declaraciones del Ministro de Defensa, Carlos Mata Figueroa, sobre la unidad inquebrantable de la FANB son un abre boca del nuevo show mediático que seguramente el caudillo amenizará tras su recuperación de la gripe. Mientras tanto, los militares -rojos rojitos- se preparan para acompañar a su Comandante en Jefe a la nueva fantasía electoral en el mes de septiembre, de la cual, de manera insólita, ya dicen manejar resultados concretos.


……La trampa electoral en las legislativas es otra historia de la que nos ocuparemos mas adelante. Por ahora, la nueva entrega de éste show militar pareciera estar en manos del chofer Nicolás Maduro, de sus empleados y del supuesto engripado.

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