martes, 14 de septiembre de 2010

El Mesías y las elecciones de S-26


Por Maibort Petit

El proceso electoral que se avecina ha dejado –una vez mas - muestras claras de la naturaleza del liderazgo de Hugo Chávez y de sus intenciones de permanecer en el poder hasta su muerte. Copiando el modelo al de su camarada cubano realiza anualmente elecciones y se coloca como figura principal de cada evento, anulando a todos sus seguidores que aparecen como sus candidatos a los puestos de elección popular. Nuevamente vemos a Chávez, el candidato, copando la escena y prometiendo mejorar un país que se encuentra en el caos total. Igualmente, Chávez presenta una campaña electoral costosa y odiosamente violadora de todas las leyes y de la misma Constitución, con un abuso grosero en el uso de los medios, haciendo todo lo posible por aparecer ante los ojos de la mayoría como el Mesías, que ahora si resolverá los problemas, cada vez mas difíciles que vive la población.


Su fotografía en todas las vallas y afiches que decoran todas las calles y avenidas de Venezuela, nos ponen de manifiesto que este militar se ha convertido en el hombre más megalómano que ha estado en el poder en Venezuela a lo largo de la historia, ganándole por partida doble al mismísimo Antonio Guzmán Blanco.


Chávez también se presenta como el nuevo modelo del caudillo Latinoamericano del siglo XXI, rol éste que juega muy bien si analizamos las experiencias que nos ha dejado la desgraciada historia política de la Venezuela Republicana. Probablemente, podamos conseguir ejemplos del viejo caudillismo en el siglo XIX y de algunos civiles y militares del siglo XX que se asemejen al actual Jefe del Régimen Bolivariano, sobretodo en relación a la vergonzosa forma en que estos individuos gastaban los recursos del erario público para su propio beneficio. Muchos también invirtieron tiempo y fortuna en la creación de un culto a su persona. En todos los casos, los caudillos actuaban con una mediana cautela y con algunos escrúpulos, para evitar las criticas, por lo cual le encargaban a sus “súbditos” de manejar sus aclamaciones” como si fueran espontáneas y no ordenadas por ellos mismos. Con Chávez se rompió el molde. Estamos frente a un hombre enfermo que no escatima esfuerzos para aparecer como el salvador de la humanidad y mantener esa emoción en la cabeza de sus seguidores cueste lo que cueste. De acuerdo a un estudio, dado a conocer por un grupo de siquiatras venezolanos, Chávez “es un mitómano, megalómano, fabulador, compulsivo, narcisista, carismático, seductor, envidioso y carente de escrúpulos”. Este grupo de siquiatras parecieran que se quedan cortos en las conclusiones sobre este personaje que gracias a sus habilidades, y a la debilidad y errática conducta de la clase política y de las masas, ha logrado mantenerse en el poder por 10 anos, y transformar- a su caprichoso criterio- el sistema político, económico, cultural, institucional y educativo del país, convirtiendo a la sociedad venezolana del siglo XXI en una de las mas atrasadas del continente, y en una especie de circo donde sólo tienen derecho a actuar los malos actores que no son capaces de hacer expresar su criterio sino de alinearse al del jefe mandón. Frente a la omnipresencia de Chávez en todos los escenarios de la vida publica venezolana, bien vale la pena preguntarse por el resultado de unas elecciones para escoger DIPUTADOS MIEMBROS DE UNA ASAMBLEA NACIONAL CUYA INDEPENDENCIA Y CAPACIDAD DE LIGISLAR DE MANERA AUTONOMA Y DILIGENTE EN BENEFICIO DEL PAIS ES SENCILLAMENTE IMPOSIBLE, PUES LA ESENCIA DE SU EXISTENCIA EN MANOS DEL CHAVISMO ES MERAMENTE SIMBOLICA, EN TANTO QUE LA DISIDENCIA Y EL LIBRE CRITERIO Y OPINION NO ESTAN PERMITIDOS BAJO NINGUN PUNTO DE VISTA.


Los electores nos preguntamos, hasta qué punto el caudillo va a dejar llegar a miembros de la fragmentada oposición a las sillas de la Asamblea Nacional para que empiecen a generar discusión en un recinto donde nadie discute ni legisla, sino que se dedica aplaudir al dueño del circo que es quién decide, de antemano, cuál ley es la que se aprueba.


Venezuela, a pocos días de las elecciones parlamentarias, se encuentra sometida a una desventajosa campaña electoral, donde los funcionarios públicos que no son candidatos hacen mítines y aparecen en el 99 % de los espacios reservados para la publicidad. Durante esta campaña, los venezolanos hemos visto como Chávez ha ejecutado un mecanismo propagandístico que ha violado todas las reglas legales y éticas, y ha abusando del poder mediático de una manera bochornosa. la oposición, por su lado, con una enorme desventaja desde el punto de vista económico y mediático, se ha visto en la obligación de aceptar las reglas impuestas por el gobierno y por las autoridades electorales que responden única y exclusivamente a Chávez, Con su total control institucional, político y económico, Chávez ha conducido al país- nuevamente- a una falsa parodia que intenta darle credibilidad a un sistema electoral que carece de absoluta claridad y transparencia y que es absolutamente vulnerable, a las intenciones del régimen de manipular a su antojo los resultados de la contienda.


Elementos comunicacionales de la propaganda del régimen


Es asombroso ver la propaganda del gobierno en todos los medios. El porcentaje ocupado por el gobierno versus el ocupado por los candidatos opositores es desventajoso para los segundos. El gobierno, como es costumbre, ha utilizado el monopolio mediático construido por Chávez en una década de gobierno para anular a la oposición y hasta los mismos candidatos oficialistas. Todos los elementos comunicativos se basan y ensalzan en la figura única, el líder único, la personalidad mesiánica que todo lo puede, a quien nadie le hace sombra y el que es capaz de hacer realidad los sueños de los venezolanos. El concepto de la propaganda se limita a reforzar la figura del caudillo y no la de abrir los espacios a los “supuestos “legisladores de la Asamblea Nacional. El manejo del discurso está hecho para la adoración del Jefe, para su posicionamiento en la mente del colectivo nacional como la única opción que les queda a los venezolanos para acceder a la renta petrolera. Son tan repetidos los discursos populistas, tan programados y lineales que no dejan espacio a la imaginación. Poco a poco, todos los tentáculos comunicacionales del régimen han trabajado organizadamente para convertir unas elecciones parlamentarias en un proceso electoral crucial para el sostenimiento del régimen y para buscar la puerta que le permita terminar de concretar las propuestas socialistas-comunistas rechazadas, en varias oportunidades, por los venezolanos.


La propaganda del régimen también maneja el criterio de la eternidad para crear la idea que Chávez es insustituible, que no existe ningún venezolano que pueda superarlo. Se vende como la única pieza existente en el planeta para gobernar este pueblo golpeado por el populismo y los gobernantes de pacotilla.


Las experiencias de este tipo de liderazgos en la historia política, nos recuerdan que los mismos no son eternos, aunque algunos parecieran. La manipulación de la masa no es eterna tampoco. Muchos de los caudillos que basaron su poder en el apoyo de las masas, lo perdieron cuando las esperanzas puestas en el poder entregado al caudillo se vieron frustradas. Chávez ha tenido éxito en acabar con las posibilidades de surgimiento de otros caudillos que sea capaz de enamorarle la masa y de convencerla de que existen otros caminos para gobernar un país en el tercer milenio. pero me temo que ha fracasado rotundamente en darle respuesta satisfactorias a los venezolanos, que aunque acostumbrados a recibir dádivas del Estado, han empezado a escuchar sus estómagos rugir por el hambre y por el miedo que genera vivir en el país más inseguro del continente americano, con los mayores niveles de inflación, y de desabastecimiento.


Chávez está aplicando las tácticas propagandísticas que han usado otros líderes de su estilo pero en un tiempo equivocado. Cree fielmente que abusivo uso de los medios le permitirá lograr (de manera permanente) que los venezolanos lo sigan ciegamente. Piensa el caudillo que con su omnipresencia en los medios evitará que los venezolanos se conecten con la patética realidad que existente en la Venezuela bolivariana. De una manera programada, aunque mediocre, los borregos chavistas ejecutan cada una de las órdenes emanadas del jefe y pretenden convencer al país de las bondades del sistema socialista, y de lo maravilloso que representa tener un Mesías en el poder que sea capaz de satisfacer sus necesidades, quitándole a los “ricos oligárquicos” su dinero para repartírselo a los pobres que todo lo merecen. De tanto mentir, pareciera que los chavistas se han creído sus embustes y sin ningún tipo de criterio los candidatos del régimen a los curules de la Asamblea Nacional repiten lo que dice el “Comandante” haciendo el ridículo cada vez que abren la boca. Causa asco escuchar a los candidatos oficialistas diciendo disparates y tratando de convencernos que ellos son la mejor opción como legisladores de la Asamblea DEMOCRÁTICA. La única manera que una Asamblea o un Congreso sean democráticos es que exista la pluralidad de opiniones, la posibilidad de discernir leyes y temas que no estén prefabricados desde Miraflores sino que se creen en base a la exposición de criterios que vayan en beneficio de la gente, y no de los gobernantes. Una Asamblea llena de Chavistas seguirá siendo lo que es, un CONUCO DONDE ESTA PROHIBIDO PENSAR Y EXPRESARSE DE MANERA DIFERENTE AL CAUDILLO, DONDE SOLO SE VA A COBRAR DIETAS MILLONARIAS, A VIAJAR GRATIS Y A DISFRUTAR DEL ESTAUS Y DEL ENRIQUECIMIENTO ILICITO. A los venezolanos nos queda bien claro que la Asamblea Nacional es solamente un cascaron para legitimar las acciones del ejecutivo, y que no ejerce ninguna función contralora ni legisladora, que no hay división de poderes, y que sus miembros no tienen voluntad propia y que su presencia en ese recinto es un premio al servilismo de su comportamiento, y su fidelidad con el caudillo.


El Escenario Bolivarianos de nuestros días


El escenario político venezolano es un ejemplo -tristemente dramático- de la herencia caudillista y populista que nos dejó la historia de los siglo XIX y XX. Sólo que la experiencia de Chávez le ha agregado al panorama actual, un toque de mayor desorden y de conflictividad. Chávez ha desvirtuado la política venezolana de una manera peligrosa, mucha más que sus antecesores. Con su falso discurso de inclusión social, ha logrado desdibujar el aparato institucional de la República y ha retornado el país a un escenario de autocracia, donde se confunde al caudillo con el estado, y al estado con los más insólitos caprichos del Jefe. La trastocada política venezolana muestra un abismo que la limita a un solo protagonista, quien incurriendo en todo tipo de delitos, usa la renta petrolera a su antojo, sin rendirle cuentas a nadie, con lo cual ha logrado comprar afectos y apoyos, y silenciar las voces de muchos.


Chávez introdujo en la política venezolana conceptos fracasados en el mundo, y el poder mediático a su disposición, le ha permitido colocar como figuras dignas de admiración, a los más detestado y crueles líderes del mundo. Su presencia de Chávez en el poder acabó con la democracia y sus conceptos, acabó con los mecanismos de consenso social que se había logrado (o mal logrado) en la segunda mitad del siglo XX, acabó con la división de poderes y con subordinación del sector militar al poder civil. Chávez impuso un modelo político delincuencial, donde lo ilegal, lo contrario a la norma es lo que vale, y donde una sola cabeza debe tomar las decisiones, Chávez logró que las elecciones fueran meros mecanismo de legitimación de sus aspiraciones, y la vía mas expedita para la comunidad internacional le permita seguir manteniendo el poder sin criticas ni observaciones, ni reproches. La realidad jurídica venezolana paso a ser una especie de conjura para darle forma de norma a los caprichos de un caudillo que no respeta la expresión suprema de la ciudadanía. Los comicios parlamentarios del 26 de septiembre pueden llegar a convertirse el un aparataje ficticio que beneficie una vez más Chávez. EL CAMBIO DE TIMON Y LA VUELTA DE LA CORDURA SOLO PODRIA DARSE SI SE APARTA EL MIEDO Y SE LUCHA DE MANERA DECIDIDA PARA HACER RESPETAR LA VOZ DE LA MAYORIA. La actitud de todos los que creemos en la democracia como el mejor y mas perfectible sistema de vida política podría echarle a perder los planes del comandante de imponer una vez mas su criterio. Participar y defender nuestros derechos es lo único que puede producir un cambio de escenario…amanecerá y veremos…

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