viernes, 10 de junio de 2016

Henri Falcón clama en Nueva York por un gobierno de Unidad Nacional para Venezuela (con chavistas incluídos)

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Al responder a la pregunta,( fuera de micrófonos) sobre con quién o quiénes del gobierno actual podría él establecer un diálogo, nombró al vicepresidente ejecutivo, Aristóbulo Istúriz y a  Ernesto Villegas a los que considera funcionarios que están dispuestos al entendimiento.

Para el gobernador del Estado Lara, Henri Falcón, la salida a la grave crisis que enfrenta el país pasa por la constitución de un gobierno de unidad nacional que aglutine a todos los sectores políticos que hacen vida en Venezuela. 


“Nosotros hemos venido sosteniendo que la Venezuela de hoy reclama un gobierno de unidad nacional en el marco de la salida constitucional que plantea el referendo revocatorio que ha iniciado la Mesa de la Unidad Democrática”.

En poca palabras, un gobierno conformado por chavistas y no chavistas, aunque él advierte que no prefiere no sectorizar de este modo e insiste en la denominación de “unidad nacional”. 

Esta consideración la hizo el mandatario regional durante una intervención en la Sociedad de la Américas/Consejo de las Américas (Americas Society Council of the Americas, AS/COA), en Nueva York, institución que desarrolla un grupo de trabajo sobre Venezuela.

Subraya, eso sí, que el chavismo es una realidad en Venezuela, por lo que se hace necesario que en el país la coexistencia política comience a verse como un hecho normal. “A la política no se viene a buscar enemigos (…) No es la política de la guerra, es la política de la democracia. A la política se viene a diferir, a construir”.

Cabe destacar que fuera de micrófonos se refirió a la posibilidad de establecer un diálogo con los actuales jerarcas del gobierno nacional, entre ellos el vicepresidente ejecutivo, Aristóbulo Istúriz y Ernesto Villegas, siendo una condición para este “entendimiento” el llegar a un acuerdo en el que la oposición en un próximo gobierno desista de castigar los delitos cometidos durante la administración chavista.

En pocas palabras, cualquier a acuerdo pasa irremediablemente por dejar impune la  corrupción y la violación de los derechos humanos que han caracterizado los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Falcón inició su intervención destacando las potencialidades y grandes recursos y fortalezas del país que, lamentablemente, se encuentra sumido en una crisis estructural de tal dimensión, magnitud y trascendencia, que ha hecho que los ojos del mundo fijen su atención en Venezuela. 

“Esta crisis estructural es tal, que ya no solamente causa preocupación en el mundo por los bajos niveles de desarrollo económico, sino por las grandes niveles de descomposición social que hoy atraviesan fundamentalmente los sectores más pobres”.

En tal sentido, el mandatario larense refirió que la crisis institucional y la confrontación política permanente, obliga a toda la dirigencia venezolana a actuar con responsabilidad frente a las nuevas generaciones que se están levantando.

“El gobierno nacional tiene una seria responsabilidad, fundamentalmente en abrir espacios para viabilizar salidas que permitan aliviar la gran tensión social que hoy vive la república”. 

Entretanto, dice Falcón, desde la oposición venezolana representada en la Mesa de la Unidad Nacional, MUD, vienen trabajando en alentar la que consideran la solución más expedita, democrática y constitucional que, por demás, es apoyada por la mayoría de la población y que no es otra que el referendo revocatorio presidencial. 

Pero subraya, que si el gobierno nacional que preside Nicolás Maduro cambia la actitud mantenida hasta ahora y se suma al esfuerzo por hacer frente de manera efectiva a los graves problemas del país expresados en hambre, una elevada tasa de mortalidad, de criminalidad y decadencia de servicios, entre otros, entendiendo su responsabilidad más allá de las conveniencias políticas y apuntando hacia admitir que el modelo de gobierno está agotado, entonces la solución de la crisis se podría encontrar en el camino del diálogo nacional y sin exclusiones que propicie un gran acuerdo entre todos los sectores.

Esta vía del diálogo, del entendimiento y del acuerdo nacional permitiría, estima Henri Falcón, recuperar la productividad perdida en el país y afianzar elementos dentro del marco institucional que generen confianza que atraiga nuevas inversiones, al tiempo que se trabaje en un plan complementario que atenúe la descomposición que caracteriza, principalmente, a los sectores más deprimidos de la sociedad.

Al ser consultado en torno a su percepción acerca de la factibilidad de que efectivamente se pueda producir un referendo revocatorio este año, dado todos los esfuerzos y escollos que el gobierno nacional y, en general, chavismo están interponiendo a esta vía, Henri Falcón echó mano de los datos que arrojan la casi totalidad de las encuestas realizadas en el país que reflejan el sentir de la mayoría de los venezolanos pertenecientes a todos los estratos sociales y de todas las tendencias políticas que apoyan la salida refrendaria.

“Los últimos estudios de opinión que, por cierto, le dan un nivel de aprobación muy bajo al desempeño del gobierno, de entre el 12 y 14 por ciento, recogen una expectativa creciente en la población de que el 85 por ciento del país reclama una salida y está conteste y apoya la salida del referendo revocatorio”.

Asimismo, refirió que desde diversos puntos del mundo, países que están atentos al acontecer venezolano, se han pronunciado por una salida electoral a la crisis del país.

Es por ello que Falcón advierte que al haberse cumplido todos los pasos y lapsos establecidos en la Constitución y las leyes, no existe razón alguna para que en el corto plazo no se lleve a cabo la consulta popular.

De tal forma que el gobernador Falcón alerta que de insistir el gobierno nacional en su actitud obstaculizadora del referendo revocatorio, que es una salida democrática, pacífica y constitucional, podrían abrirse cauces para que la presión social desencadene un estallido como los que ya ha vivido Venezuela en tiempos anteriores. 

Reflexiona Falcón que la explosión vivida en el país en el año 1989 y que se conoció como el Caracazo se constituyó en una tragedia nacional que dejó más de 3 mil muertos, aun cuando se circunscribió a Caracas, Guarenas y Guatire. Agrega que si bien ese evento se dio en un país altamente productivo, lo que podría ocurrir en la Venezuela actual caracterizada por una crisis económica sin precedentes y por el deterioro casi total del aparato productivo, podría desencadenar en un suceso aún peor que igualmente llevaría al país a la mesa del diálogo y a la concertación “pero con un peso tan doloroso y lamentable que no podremos justificar ante la historia y el país”.

Y aunque se vea expuesto a críticas provenientes, incluso, de sectores de la oposición de lo acusan de haberse devuelto a las filas del chavismo o de ser un agente del oficialismo, Henri Falcón insiste en el diálogo nacional que instituciones como la ONU, la OEA, Unasur y el Vaticano, hoy en día alientan en Venezuela, pues subraya que sería lamentable que al entendimiento se llegara como lo hizo El Salvador después de haber sufrido más de 100 mil muertes. “Actuemos con sabiduría (…) hoy con humildad tenemos que abogar porque el diálogo nos conduzca, a pesar de las dificultades, a un gran acuerdo para poder recuperar la senda democrática de nuestro país”.

Ante la crisis, que sostiene es estructural, y que se manifiesta con la escasez, el desabastecimiento, tanto de alimentos como de medicinas e insumos médicos, la paralización del  aparato productivo y un largo etcétera, el gobernador del Estado Lara llama a asumir el problema sin complejos. Para él esto pasa por asumir en conjunto, gobierno y sector privado, la decisión de proceder a la instrumentación de las soluciones que pasan obligatoriamente por el desmontaje de los controles —de precios y de cambio— y el cambio del modelo económico instrumentado en los tres últimos quinquenios.

“Hay que dejar el complejo ideológico y permitir que la ayuda humanitaria internacional fluya hacia Venezuela. Cuál es el complejo si tenemos un pueblo muriendo de hambre y a las puertas de los hospitales. Nos ha hecho mucho daño no solamente la polarización sino también el complejo ideológico. Lo que vive Venezuela no es un problema de ideologías, de partidos, se trata de un problema humano, de la gente, se trata del país”.

Y apelando nuevamente al diálogo, Henri Falcón llama a la concertación de todos los sectores, sumando a los mejores cada una de las partes, así como al empresariado, para diseñar un programa económico que permita la recuperación del país sin afectar a los más pobres, al tiempo en que se instrumenta también un plan de recuperación de la democracia en Venezuela. 

Pero advierte y recuerda para finalizar, que el diálogo unilateral no existe, por lo cual es imprescindible la participación activa de todas las partes. “El diálogo, primero, tiene que ser respetuoso, concreto y con resultados. Si no, es una burla. Si se habilita el diálogo como una estrategia para ganar tiempo con el interés de imponer la visión individual, eso no es diálogo. El diálogo supone pretensiones y cesiones de las partes”. 

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