miércoles, 21 de diciembre de 2016

Diosdado Cabello pide al tribunal neoyorquino no desestimar su demanda por difamación contra WSJ

Por Maibort Petit
@maibortpetit

El diputado venezolano Diosdado Cabello Rondón sometió a consideración de la corte del Distrito Sur de Nueva York un memorándum en el que se opone -nuevamente- a la solicitud presentada por Dow Jones & Company, Inc, propietario del diario Wall Street Journal, que pide desestimar la segunda demanda enmendada por difamación presentada por el político chavista en contra del medio en octubre de 2016.
Los abogados de Cabello Rondón señalan en un documento de 77 páginas, que la petición del desestimación  de la demanda por parte del WSJ debe ser negada, ya que el hecho que conforma el objeto de la demanda por difamación interpuesta contra el periódico neoyorquino "pone de relieve que el acusado (WSJ) es responsable de mala conducta alegada en el artículo escrito y publicado el 18 de mayo de 2015, donde se da falsa información, de manera deliberada, contra el político chavista".


"Debido a que Dow Jones no ha podido cumplir con las alegaciones de la denuncia que vincula a Diosdado Cabello con el narcotráfico, la moción solicitada por WSJ, bajo la ley de Nueva York, debe ser negada en su totalidad", dice el memorando sometido ante el tribunal.

Cabello ha presentado dos versiones de una demanda por difamación contra el WSJ, en la cual el dirigente chavista alega que es falsa la información publicada por el mencionado periódico, donde se hace referencia a que su persona "es objeto de investigación por parte de agencias federales norteamericanas por sus vinculaciones con el narcotráfico y el lavado de dinero".

Los abogados del diputado venezolano informaron al juez, en el mes de octubre de 2016, que harían una nueva versión corregida del documento. La demanda ya había sido corregida en una oportunidad, y es la segunda vez que WSJ pide que sea desestimada porque el contenido está lleno de errores de fondo y de forma.

Cabello introdujo la demanda original el 5 de mayo de 2016. "Ese documento carecía de los elementos válidos, considerados fundamentales, para una demanda por difamación", explicaron los abogados del WSJ, quienes consiguieron que el tribunal ordenara hacer una enmienda el 30 de agosto de 2016.

La segunda versión contenía los mismos errores, por lo cual nuevamente los abogados del WSJ pidieron a la corte desestimarla "ya que en la misma no se alegaba adecuadamente la falsedad de la información con la que supuestamente se le difama".

El hecho 

El 18 de mayo de 2015, el periódico estadounidense publicó un artículo según el cual, el segundo hombre fuerte del régimen venezolano, estaba siendo investigado por su presunta relación con el tráfico de cocaína y por lavado de dinero.

El 3 de octubre de 2016- los abogados Khaterine M. Bolger y Jeremy A. Kutner de la firma Levine Sullivan Koch & Schulz, pidieron una vez más desestimar la demanda modificada presentada por el parlamentario venezolano.

Los abogados aseguraron que la acción por difamación es “un clásico intento de un líder -el segundo político más poderoso, controvertido y prominente en Venezuela- de suprimir noticias contra su persona.

La jueza Forest dijo el 11 de octubre de 2016 que había recibido la solicitud de los abogados del WSJ para desestimar la modificación  presentada por el demandante y que decidiría una vez conociera la posición de la otra parte. Fue entonces cuando los abogados de Cabello Rondón dijeron que la volverían a presentar una tercera versión corregida.

Forest le dió a Diosdado Cabello una única oportunidad para enmendar la queja, y arreglar las deficiencias alegadas en el documento. Sus abogados tenían que hacerlo antes del 21 de octubre de 2016. No obstante,  los defensores Gary Steven Redish y Elio E. Pérez, del escritorio jurídico Winne Banta Basralian y Kahn, consiguieron un tiempo extra y no fue sino hasta el 14 de diciembre de 2016 que presentaron un memorando donde piden a la corte negar la nueva solicitud de desestimación de la querella hecha por WSJ.

Según los  defensores de Cabello, el WSJ no logra dejar en claro la razón por la cual pide desestimar la demanda. Añaden que "como figura pública, Cabello considera que el escrito en su contra tenía un propósito de "malicia real".


Los abogados del parlamentario venezolano argumentan que "Dow Jones reconoce que su publicación en el periódico Wall Street Journal tenía contenido difamatorio contra Cabello".

Asimismo, argumentan que para que el tribunal decida sobre la solicitud de desestimación de la demanda enmendada, pedida por WSJ, debe tenerse en cuenta "si Cabello presentó -suficientemente argumentados- los elementos de falsedad y malicia que se rigen los estándares aplicables en estos casos".

Los abogados de Cabello sostienen que el WSJ debe probar que las declaraciones hechas contra el demandante no fueron hechas con malicia y si la elaboración de estas declaraciones -materialmente falsas - no equivalía, al menos, a negligencia por parte de la empresa. 


"Si una declaración es difamatoria per se, la lesión se supone." aseguran los defensores. Los tribunales de Nueva York siempre han reconocido universalmente que "una escritura que tiende a menospreciar a una persona en la forma de su cargo, profesión o oficio es difamatorio per se y no requiere prueba de daños especiales ". 

Añaden que cuando un escrito conlleva una calumnia per se, el demandante no necesita alegar daños especiales.

Los abogados dicen que cada frase escrita en el artículo que hace relación a Diosdado Cabello "es ofensiva y es caracterizada como un hecho u opinión, lo que conlleva a un significado difamatorio".

Dow Jones busca refundir un subconjunto de las declaraciones ofensivas como "no opiniones "no susceptibles a una demanda de difamación, alegando que el artículo simplemente se refirió a "el hecho de una investigación, junto con las creencias de los investigadores, de que existían pruebas que atan a Diosdado Cabello al tráfico de drogas ", apuntan en el memorando.

Pero -advierten- "Dow Jones no puede usar el mero etiquetado para albergar acusaciones difamatorias bajo un paraguas de protección". Dicen que la ley establece que una "declaración debe ir acompañada de una recitación de los hechos precisos sobre los que se basa".

La declaración ofensiva se convierte en una acción difamatoria "donde los hechos revelados son falsos en sí mismos". En este caso -acotan- el demandante alega que tanto el escrito, como las opiniones y los hechos que conforman el contenido del artículo, son falsos.

"Cabello ha hecho una demostración en la demanda que explica que la publicación está hecha con falsa información, de tal manera que lleve a una persona razonable a creer que es cierto lo que la supuesta fuente afirma, con lo cual se plantean los elementos para que proceda la demanda por difamación" afirman los abogados.







1 comentario:

  1. Gracias por informar.,.mantennos informados acá en Venezuela los medios no tocan el tema

    #queremosunavenzlalibre

    ResponderEliminar