viernes, 17 de noviembre de 2017

Juicio FIFA: El entramado de corrupción que crece e involucra a quienes hasta ahora eran intocables

Por Maibort Petit
@maibortpetit

En la medida en que se desarrolla el juicio contra exfuncionarios de la FIFA, salen a la luz más revelaciones acerca del descarado pago de coimas que se estableció como mecanismo para la obtención de los contratos de transmisión televisiva de los distintos torneos y competencias manejados por el organismo internacional para el cual, al parecer, el fútbol dejó de ser el objetivo principal, al ser este desplazado por los intereses de tipo comercial.
El mega caso de corrupción del fútbol internacional, conocido en los predios periodísticos como el FifaGate, se inició en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York. Allí, sentados en el banquillo de los acusados, están desde el pasado 13 de noviembre, tres exdirectivos de la organización, a saber, José María Marín (Brasil), Manuel Burga (Perú) y el exvicepresidente de la FIFA, Juan Ángel Napout (Paraguay).

Estos hombres, ante la mirada atenta del jurado, comenzaron a presentar sus argumentos de defensa a través de sus representantes legales, mientras que el gobierno de los Estados Unidos representado por la fiscalía, da a conocer las evidencias que le sirven de sustento para acusarlos.

Durante los primeros días de juicio, el gobierno presentó como testigo a Alejandro Burzaco, propietario de la empresa Torneos y Competencias, quien explicó que desde el mismo momento en que murió en 2014 el jerarca del fútbol argentino, Julio Grondona, comenzaron a discutirse las nuevas maneras cómo habrían de repartirse las coimas que en vida administraba el presidente vitalicio de la Asociación del Fútbol Argentino. El testigo precisó que estas conversaciones comenzaron en el propio funeral de Grondona.

Esta historia comenzó hace dos años y medio atrás, específicamente el 27 de mayo de 2015, cuando en un hotel de Zurich, Suiza, fueron arrestadas 42 personas —todos poderosos y millonarios jerarcas del fútbol mundial— a petición del gobierno de los Estados Unidos que les acusaba de cometer supuestos hechos de corrupción dentro del principal órgano rector del fútbol a escala internacional, la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA, por las siglas en francés de Fédération Internationale de Football Association​). Sin embargo, de todas estas personas, sólo tres —como ya hemos señalado— han decidido enfrentar a la fiscalía de los Estados Unidos al insistir en que son inocentes de los cargos que se les imputa al señalárseles de participar en un extenso esquema de corrupción consistente en el pago de sobornos para favorecer a una empresa de marketing de derechos deportivos para asegurarle jugosos contratos para la transmisión de juegos de fútbol a nivel internacional.

Previo a este señalado día 13 de noviembre, los abogados de los acusados, la fiscalía, y la jueza del caso, Pamela Chen, procedieron a escoger durante cuatro días —partiendo el 6 de noviembre— a los doce integrantes del jurado y seis suplentes encargados de decidir si los imputados son inocentes o culpables.

De las 42 personas inicialmente señaladas por el gobierno estadounidense, 24 se declararon culpables acordaron colaborar con la justicia, dos han sido ya sentenciados y otros 15 bregan desde distintos lugares del mundo para evitar ser extraditados a los Estados Unidos o ya están siendo juzgados en sus respectivos países.

Los abogados de Marín, Burga y  Napout batallan para refutar los hechos presentados por la fiscalía a lo largo de las 236 páginas que comprenden la acusación donde detallan cómo supuestamente cometieron 92 crímenes en 15 esquemas de corrupción llevado a cabo por separados y que les habrían permitido embolsillarse más de 200 millones de dólares en sobornos. Y es que el gobierno insiste en que los acusados son culpables de los cargos de corrupción, lavado de dinero y fraude bancario cuando recibieron coimas millonarias a objeto de que aprobaran contratos de televisación y marketing de partidos clasificatorios para el Mundial de Fútbol y otros torneos nacionales y regionales.

José María Marín, Manuel Burga y Juan Ángel Napout se encuentran en prisión domiciliaria desde la fecha de su detención, toda vez que tuvieron que pagar fianzas millonarias que les permitieran enfrentar el proceso fuera de las rejas. Marín canceló 15 millones de dólares de fianza, Napout pagó 20 millones, mientras que Burga erogó dos millones de dólares.

El comienzo de la historia

La FIFA es un organismo que genera ingresos superiores a los 1 mil 500 millones de dólares al año y en el que están asociados una gran cantidad de países. En dicho ente rector del fútbol internacional se centraron los ojos de la justicia estadounidense que luego de una serie de investigaciones terminó por emitir una orden de aprehensión en contra de altos dirigentes que firmó el juez Raymond J. Dearie. A esta solicitud dio respuesta la policía federal de Zúrich, la cual procedió a capturar a siete de los nueve altos dirigentes acusados por el Departamento de Justicia de EE. UU. , que señaló a estas personas de establecer una empresa de crimen organizado en torno al balompié, que terminó por apropiarse de unos 200 millones de dólares en las últimas dos décadas.

La fiscal de los Estados Unidos Loretta Lynch dijo en ese entonces, que los dirigentes del fútbol armaron un entramado de corrupción que les permitió enriquecerse mediante sobornos que recibían al otorgar contratos millonarios para la transmisión de torneos, entre ellos la Copa del Mundo.

La fiscalía obtuvo un conjunto de pruebas que comprenden grabaciones, rastreos electrónicos y testimonios de cómplices confesos, entre otras evidencias. Uno de los que accedió a convertirse en testigo cooperante fue Charles “Chuck” Blazer, exdirigente de la Confederación Norteamericana, Centroamericana y del Caribe de Fútbol (Concacaf), quien hizo registros secretos a varios sindicados a los cuales grabó mientras hablaban de las estrategias financieras para ocultar las comisiones ilegales. De esta manera el gobierno estadounidense cuenta pruebas que refieren  testimonios sobre la apertura de cuentas bancarias en el banco HSBC de Hong Kong, por ejemplo, entidad a la que ingresaron parte de los 10 millones de dólares de fondos estatales con los que Sudáfrica se aseguró la sede del Mundial en 2010.

La investigación comprendió determinar los mecanismos usados por los dirigentes del fútbol para ocultar las riquezas obtenidas fraudulentamente por medio del cobro de coimas, algo que hicieron a través de la creación de empresas fantasmas, falsificación de documentos, usos de cajas de seguridad secretas, compra de inmuebles a través de empresas, entre otros. Así la fiscalía cuenta ahora con facturas, correos y faxes que revelan los fraudulentos manejos.

Gestos de amenazas de muerte

Lo cierto es que este proceso no para en sorpresas, entre ellas la decisión de la jueza de restringir la libertad condicional de Manuel Burga, debido que habría hechos gestos dirigidos a atemorizar al testigo de la fiscalía, Alejandro Burzaco.

La decisión de la magistrada Chen, obedeció a la solicitud de la fiscal, Kristin Mace, quien advirtió que Burga en dos oportunidades, los días  el martes 14 y el miércoles 15 de noviembre, hizo un gesto amenazante al pasarse la mano en línea recta por la garganta insinuando a Alejandro Burzaco su intención de degollarlo.

La jueza Pamela Chen manifestó su "seria preocupación" por este hecho y decidió limitar los movimientos de Burga, quien hasta el final del juicio no tendrá más acceso a una computadora y únicamente podrá hablar pojr teléfono con su abogado. Tampoco podrá salir de su casa sin su representante legal.

El testimonio de Burzaco

El exdirector ejecutivo de Torneos y Competencias, TyC, empresa productora de contenido deportivo hasta el año 2015 —para mayores señas hermano de Eugenio Burzaco, secretario de Seguridad del gobierno de Mauricio Macri— fue de los primeros sentarse a testificar en este juicio.

Burzaco formó parte de los primeros acusados de haber pagado millones en sobornos para asegurar a su empresa los derechos de transmisión por televisión de la Copa América.

Pudo rehuir del arresto en el hotel suizo, pero se entregó  semanas después y fue extraditado a los Estados Unidos donde reconoció su culpabilidad, pagó una fianza de 21,6 millones dólares para obtener prisión domiciliaria y en febrero de este año volvió a pagar otra fianza para obtener el beneficio de libertad con restricciones.

El ex CEO de TyC testificó en el juicio contra Juan Ángel Napout, Manuel Burga y José María Marín, llamado por la fiscalía y dijo que por lo menos existían seis empresas vinculadas al pago de sobornos a dirigentes de FIFA y Conmebol para ser favorecidas con los contratos de transmisión televisiva de los torneos y campeonatos bajo jurisdicción de los citados organismos, a saber, Fox Sports, O Globo de Brasil y Traffic, Televisa (México), Full Play (Argentina) y Media Pro (España).

Burzaco dijo que James Ganley, exdirector de operaciones de Fox Pan American Sports, suscribió un contrato falso en el año 2008 para enmascarar el pago de 3,7 millones de dólares en sobornos a dirigentes de Conmebol. Esto lo habría llevado a cabo a través de T&T, empresa que había dirigido Alejandro Burzaco, de la que Fox tenía el 75 por ciento de participación accionaria.  

En primera instancia se habrían beneficiado con las coimas Julio Grondona (AFA), Nicolás Leoz (ex titular de la Conmebol), Romer Ozuna (Bolivia, extesorero de la Conmebol), Eduardo DeLuca (Argentina, exsecretario general de Conmebol), José Luis Meiszner (exsecretario de Cionmebol) y Eugenio Figueredo (Uruguay, exvicepresidente de la Conmebol), quienes obtuvieron "un soborno especial para extensiones" de contratos. Después entraron Luis Chiriboga, Luis Bedoya, Sergio Jadue, José María Marín, Manuel Burga y Juan Ángel Napout.

Burzaco dijo que durante una cena que llevaron a cabo para negociar los sobornos, también estuvieron presentes representantes de O Globo. Allí se barajó como serían repartidos sobornos anuales de 600 mil dólares para dos dirigentes del fútbol de Brasil. Agregó que Televisa tuvo que ver con el pago de coimas para transmitir juegos en Argentina, Paraguay y Uruguay durante cuatro mundiales.

Sobre el funeral del dirigente de fútbol argentino citado al principio de estas líneas y quien, a su modo de ver, actuaba como una especie de catalizador entre todos los involucrados, Burzaco narró que "inmediatamente luego de la muerte de Julio Grondona hubo una reunión, en el funeral tuvieron una reunión", un encuentro en el que comenzaron “a repartir la porción de coimas que recibía Grondona entre los directivos más encumbrados de Conmebol”.

"Grondona había estado apoyando a Torneos, ayudándonos, beneficiándonos, y yo entendí que tanto Torneos como yo quedábamos huérfanos. Tras la muerte de Grondona tuve una reunión con (Juan Ángel) Napout (entonces flamante presidente de la Conmebol) y Marco Polo del Nero (ex presidente de la Federación brasileña y ex miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA). Fueron directo al tema de las coimas y me dijeron que les explicara cuál era el total de coimas que se llevaba Julio Grondona por la Copa Sudamericana y la Libertadores", dijo Burzaco ante el jurado.

Agregó que: "Me dieron un panorama general de dónde enviar los fondos que recolectaba Grondona entre otros ejecutivos de Conmebol. Y resolvieron cuánto iba a cobrar Luis Segura como nuevo titular de la Asociación del Fútbol Argentino, porque Segura me estaba preguntando también cuánto había para él. Ellos me dijeron 'comenzá a pagarle a Segura 300 mil dólares por a.ño, que es lo que sobra'".

Nicolás Leoz, ex titular de la Conmebol; Ricardo Texeira, ex presidente de la Federación brasileña de fútbol; Rómer Osuna, de Bolivia, ex tesorero de la Conmebol; Eduardo Deluca, el argentino ex secretario general de Conmebol, José Luis Meiszner, también ex secretario del ente que rige el fútbol sudamericano; Eugenio Figueredo, el uruguayo ex vicepresidente de la Conmebol, Manuel Burga, ex titular de la Federación peruana, son otros de los nombres que integran la nómina de señalados por Burzaco de haber cobrado sobornos para favorecer a su empresa y a otras a cambio de entregar los derechos de TV de los certámenes más importantes. Y hasta el mismísimo funeral de Grondona, según su declaración, habría servido de sede para el reparto del dinero.

Los detalles

Cuando se volvió a sentir en el banquillo, Alejandro Burzaco, detalló el mecanismo por medio del cual se pagaron los sobornos para hacerse de los contratos para la transmisión de los torneos, reveló quienes eran sus socios y explicó el papel de Julio Humberto Grondona, el finado expresidente de la AFA.

"Participé en el pago de coimas desde que arranqué como accionista de Torneos, accionista directo en 2005, hasta que Grondona murió, en Julio de 2014. El propósito de nuestro diálogo era arreglar; discutir los mecanismos bajo los cuales la coima iba a ser pagada; confirmar, en otros casos, que la coima hubiera sido correctamente recibida. Pedir sus acciones o su influencia, incluso que la coima fuera pagada para ciertos contratos; firmar; extender; proteger; no rescindir, como en cada caso y en cada momento de mi vida en este negocio. Creo que esto es un buen resumen", dijo Burzaco sobre los sobornos por los que están acusados 41 personas, entre dirigentes y empresarios.

Dijo que se había enterado de que estaba imputado cuando se llevó a cabo el congreso de la FIFA en Zurich y desde entonces decidió —al saberse entre los solicitados por la corte de Nueva York— presentarse ante la justicia, aceptar su responsabilidad y prestar su cooperación para tratar de enmendar en algo la falta cometida. “Me declaré culpable de conspiración y crimen organizado, conspiración por fraude y por lavado de dinero”, expresó.

El delito

Alejandro Burzaco admitió su delito y precisó que “según lo entiendo, la conducta que cometí fue pagar coimas. Pagar coimas, y en particular, pagar coimas a directivos del fútbol. Cuando digo pagar coimas entiendo el acto de pagarle a alguien, pagarle dinero, en este caso a oficiales de fútbol, a cambio de que ellos firmen contratos, contratos nuevos, renovarlos, extenderlos, en ocasiones no rescindirlos, evitar competidores, a veces competidores de buena fe y fuertes, a veces competidores corruptos”.

Añadió que para cumplir con estos objetivos contó con la colaboración de altos funcionarios del fútbol en la región latinoamericana, entre quienes señaló a Juan Ángel Napout, quien recibió sus coimas éntrelos años 2010 y 2015; José María Marín a quien sobornó de 2012 a 2015; a Manuel Burga le emitió pagos ilegales entre 2010 y finales de 2013.

Igualmente enumeró como socios a las empresas Fox Sports (Estados Unidos), Media Pro (España), TV Globo (Brasil), Full Play (Argentina), Traffic (empresa brasileña a través de una sucursal en Miami). El testigo eximió de responsabilidades al grupo Clarín de Argentina.

Los “pagos”

Los pagos de los sobornos a los funcionarios se realizaban por diversas vías y de distintas maneras, siendo el efectivo la preferida.

Se hacía entrega del dinero en bolsas, sobres, por intermedio de choferes, asistentes o secretarios privados.

Igualmente se hacían depósitos en cuentas elegidas por los beneficiarios.
Hizo referencia al poder de Julio Grondona en el futbol argentino, quien tenía siempre la última palabra a la hora de tomar cada decisión en las divisiones. Precisó que, entretanto, en la Conmebol compartía el poder pero era una voz de indispensable consulta. En la FIFA era la mano derecha de Blatter.

A su muerte, Marco Polo del Negro y Juan Ángel Napout  se encargaron de los manejos relativos a los sobornos en la Conmebol.

Igualmente, dio cuenta de los privilegios y prebendas de que disfrutaban los directivos de la FIFA, a quienes debía brindárseles atenciones y un servicio de primera que, muchas veces, debía extenderse hasta sus familiares.

Informó que Leoz recibía 600 mil dólares por edición anuales, mientras que a Eduardo Deluca se le cancelaba la misma cantidad por temporada. Rómer Osuna los igualaba con la suma. Cuando José Luis Meszner sustituyó a Deluca tuvo que conformarse con 300 mil anuales.
Asimismo dijo que para retener los derechos de transmisión televisivos de la segunda división del futbol en Argentina, tuvo que desembolsar coimas a funcionarios de gobierno, entre ellos, Jorge Delhon, del programa “Futbol Para Todos”, así como a Pablo Palladino.
Pagó por los juegos amistosos de Argentina, Copa del Mundo, por los derechos para los mundiales de 2018, 2022, 2026 y 2030.
Alejandro Burzaco hizo algunas precisiones y refirió que Leoz recibió 600 mil dólares por edición de la Copa Libertadores, un monto que se elevó a un millón de dólares a finales de los años 2000.
Deluca cobraba 600 mil dólares anuales por la Copa Libertadores y la Copa América.
José Luis Meiszner comenzó cobrando 300 mil dólares por la Copa Libertadores en 2012.
Las coimas de Julio Grondona en 2006 eran de 600 mil dólares por año que cobraba por la Copa Libertadores, una cifra que subió a un millón de dólares a partir de 2012. El monto se elevó a 1,2 millones de dólares anuales hasta el momento en que falleció.
Los sobornos de Televisa y O Globo
Durante su declaración, Alejandro Burzaco continuó haciendo revelaciones, tales como los pagos que habrían hecho Televisa de México y O Globo de Brasil por 15 millones de dólares para obtener los derechos de transmisión de los mundiales de futbol 2026 y 2030. El beneficiario de estos pagos fue Julio Humberto Grondona.
Igualmente mencionó a Fox Sports, Univisión, Direct TV Latin America, Torneos y Competencias (TyC), Mountrigi Management Group Ltd, e Imagina.
Fox Sports y O Globo negaron el pago de coimas.
Cabe destacar que desde el inicio de las investigaciones en 2015, la fiscalía fijo su atención en Televisa y Univisión, además de las ya mencionadas.
El gobierno quería determinar cómo TyC obtenía los derechos de los mundiales o la manera en que Mountrigi consiguió los contratos con la FIFA. Se propuso investigar la relación entre estas empresas y el Grupo Televisa y Univisión. También buscaba establecer por qué Mountrigi/Televisa asumía la venta de los derechos a las demás cadenas como si se tratara de la FIFA.
Comenzó a hilar y dio con un nombre que resultó ser clave: Niclas Ericson. Director de FIFA TV y muy cercado a Joseph Blatter, por cuyos ojos pasaban las decisiones relativas a los derechos de transmisión. Burzaco entable una estrecha relación con él y de allí los tratos que posteriormente llevaron a cabo y que desembocaron en el juicio que se lleva a cabo en la actualidad.
Jérome Valcke, número dos de la FIFA y mano derecha de Blatter, también se convirtió en objetivo de la fiscalía. Un contrato resultó especialmente significativo para el gobierno, el cual fue suscrito en 2010 por el director de FIFA TV y de Valcke. Allí se cedieron los derechos televisivos para transmitir los partidos FIFA a todo el Caribe por tan sólo un dólar.
Para la fiscalía era imprescindible determinar cómo consiguieron Televisa y Univisión los derechos de transmisión del fútbol internacional. En el entramado, Mountrigi es la empresa que se encargó de comercializar sin intermediación de nadie, los derechos cedidos por la FIFA.
Mountrigi es propiedad del Grupo Televisa y a los ojos de la fiscalía de Nueva York no era más que una pantalla del grupo mexicano que posee el 40 por ciento de las acciones de Univisión en estados Unidos. En la misma situación se encontraría Direct TV vinculada a TyC.

2 comentarios:

  1. Gracias Maibort Petit por sus reportajes tan profundos. Respecto total. Good work. Much respect for your work, from a Gringo who lived in Vzla 50 years ago (Peace Corps).

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  2. En el caso de Brasil, estamos en las vueltas con el robo de al menos malas de nuevecientos mil millones, la corrupción ocurre por aquí como sucede por todo el mundo.

    La diferencia, es que este caso cayó en la corte estadounidense de donde sus leyes son efectivas y su judiciario no está acobardado, y aquí también tuvimos amezas claras a un Juez, que simplemente fue tratado COMO SOLAMENTE UN DISPARATE, UN MAL ENTENDIDO ...

    La corrupción en el fútbol viene a décadas y décadas ocurriendo. Este es el hilo de lo novelo. Todavía veremos y descubriremos cosas del arco de la vieja ...

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