viernes, 5 de enero de 2018

Mirtha Yépez convierte la artesanía Wayuu en moda para el mundo

Expresiones artesanales de los pueblos indígenas ahora son posible que formen parte de los accesorios de moda disponibles para el público a través de “My Putchi”, un proyecto sostenible que, además, contribuye al bienestar de las comunidades autóctonas venezolanas.

Por Maibort Petit
@maibortpetit

La venezolanidad es algo que no se pierde, o mejor, que no se puede olvidar, así entre la patria y el lugar de destino medien 6.534 Kilómetros de distancia, porque el terruño mismo es fuente de inspiración diaria, la razón de la existencia, lo que mueve, lo que motiva. Es el caso de Mirtha Yépez, una venezolano-canadiense que viviendo en Montreal se hace rodear permanentemente del imponente río Orinoco, de tepuyes, del Salto Ángel, de la Guajira y del arte de las comunidades indígenas de la nación suramericana.
Esta mujer cosmopolita se dedica, entre otras cosas, a la promoción del trabajo y las expresiones de los pueblos indígenas de Venezuela desde 1996, a través de OrinoquiArt, que no es otra cosa que “Arte del Orinoco".
A esta inquieta artista, además del arte, le apasiona la moda, el turismo, los idiomas y hasta la administración de empresas, esto último, si se quiere, como la herramienta que le permite incursionar y ser exitosa en tan variadas actividades.

De este modo, cuando se define a sí misma y a su trabajo, lo hace como “emprendedora, viajera amante de la naturaleza, productora, locutora y corresponsal de ‘Sigue la Ruta Destinations’. A través de la lente —otra de mis pasiones— capto hermosas vivencias y puestas de sol en nuevos horizontes. Soy fundadora de OrinoquiArt, donde mis viajes van vinculados con la labor social, un portal del arte indígena venezolano y arte y diseño latinoamericano”.
Al comentar su hoja de vida da cuenta de haber realizado estudios en la Academia Venezolana de Radio, Cine y Televisión del Distrito Federal y Estado Miranda en Venezuela. Igualmente desarrolló una carrera como modelo profesional, con prueba de actuación en mano, en los canales de televisión venezolana RCTV y Venevisión.

En la década de los años ’90 decidió ir a Canadá, específicamente a Montreal, donde cursó estudios en instituciones locales y se integró a diferentes organismos como UNICEF Canadá, la Cruz Roja, Enfant Soleil y Accueil Bonneau.

Para el año 1996 recibió la propuesta de una diseñadora de formar parte de sus modelos en un gran evento de la moda en Quebec, con lo cual se incorporó a esta industria de la mano de firmas y exponentes de la pasarela como Lasalle College, Mariza Minicucci, Jean Airoldi, Mimi & Coco, Grupo Inditex, Zara, Donna Karan New York (DKNY), entre otras.

Asimismo, Mirtha Yépez estudió lingüística en la UQAM y de diseño de joyas en la Escuela de joyería Montreal, esto sin abandonar su pasión por los viajes, el arte, la moda y la cultura latinoamericana. “Arte, Moda y Cultura me definen, porque han sido mis compañeros hasta el presente”.

Dirige Les Collections La Piroquita Francesa Import-Export, La Piroquita Francesa Shop Online.

Sombreros indígenas para la gran moda

Apasionada de la cultura indígena latinoamericana, especialmente la venezolana, Mirtha Yépez decidió que las manifestaciones artísticas de estos grupos merecían y tendrían que darse a conocer en el mundo entero y, por ello, fundó “My Putchi”.

La denominación del proyecto proviene del idioma de los Wayuu, pueblo indígena que tiene su asiento en la Península de la Guajira que ocupa el norte de Colombia y el noroeste venezolano.

En lengua guajira “Mi Putchi" significa "La Palabra", la palabra de los Wayuu, de este pueblo conocido como gente del sol, la arena y el viento.

— En la comunidad wayuu, la palabra hace visible lo invisible y combina el pasado y el presente —comenta Mirtha Yépez al tiempo que se refiere al logotipo que utiliza, una tortuga, la cual representa "La Unión" entre el cielo y la tierra.

Este proyecto busca ofrecer la elegancia ecléctica y la seductora belleza de Suramérica con centro en la cultura popular y las cautivantes manifestaciones artesanales latinoamericanas.

Expresiones artísticas confeccionadas a mano y de alta calidad que merecen exhibirse y formar parte del guardarropa de todo aquel que aprecie la cultura de nuestros pueblos.

Para ella, cada sombrero que pone a disposición del público se convierte en una pequeña expresión del arte wayuu, piezas hechas a mano “que toma diez horas o más de un día confeccionarlos, dependiendo del diseño”.

“My Putchi” cuenta con dos sedes en Canadá, una en Montreal y la otra en la hermosa isla de Terranova ubicada en la zona más oriental de América del Norte.

Yépez refiere que “My Putchi”, “más que una marca es un proyecto sostenible” que puede transformar muchas vidas al respaldar las habilidades tradicionales, genera un ingreso estables para muchas comunidades que enfrentan condiciones de vida desafiantes y oportunidades restringidas.

Para ella es imprescindible preservar en el tiempo todas estas manifestaciones que corren peligro de perderse cuando los jóvenes indígenas se ven obligados a dejar sus comunidades para trasladarse a las áreas urbanas en busca de oportunidades.


Este sombrero me lo obsequió
 la artista en un encuentro que
tuvimos en Montréal Canadá  en
octubre de 2017.
Explica que el 20 por ciento de las ventas se destinan a abastecer a OrinoquiArt y FarmAyuda Foundation con medicamentos, fórmulas lácteas para bebés y útiles escolares para los niños de estas comunidades indígenas en Venezuela.

My Putchi forma parte de FEM International, una organización visionaria sin fines de lucro dedicada a promover la igualdad de género, los derechos económicos y el desarrollo sostenible.

“Nuestra misión es utilizar métodos de producción sostenibles para generar valor económico, social y ambiental, en beneficio de las personas y las comunidades, basados en los valores de calidad, respeto y equidad”, expresa la artista.

— My Putchi nació para compartir nuestro legado cultural con otras personas de todo el mundo, para traer esta "pieza de arte" tejida a mano usando técnicas transmitidas durante siglos de generación en generación. El público merece ver y vestir estos preciosos tesoros y hacerlos parte de su estilo de vida.

4 comentarios:

  1. Flakis eres parte del orgullo venezolano, desde que te conozco siempre has tenido presente tus raices y sobre todo el grupo indigena que siempre ha necesitado de nuestra ayuda.

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  2. Enorme es una palabra que encierra tamaño. Y eso es lo que tiene este proyecto. Es más grande que un barco de vela. Inmenso.

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  3. Enorme es una palabra que encierra tamaño. Y eso es lo que tiene este proyecto. Es más grande que un barco de vela. Inmenso.

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