miércoles, 14 de febrero de 2018

Tras 8 años del hundimiento del Aban Pearl los responsables del gran fraude a PDVSA siguen impunes a la justicia

Por Maibort Petit
@maibortpetit

Ya han pasado 8 años del hundimiento del Aban Pearl, ocurrido el 13 de mayo de 2010, y hasta la fecha ninguno de los funcionarios de PDVSA ni los contratistas involucrados en este fraude a la nación han sido investigados por las autoridades venezolanas. El escándalo de un contrato con múltiples irregularidades por US$1.315.818.950,00 por el alquiler por 5 años de la plataforma y, que tenía un sobreprecio de US$662.475.000,00 no mereció la atención ni de la Contraloría General, ni de la Fiscalía, ni de la misma empresa estatal Petróleos de Venezuela. Entre tanto, los beneficiarios de al menos US$47.916.000,00 siguen siendo inmunes a la justicia "revolucionaria".

Un saqueo a medias

Un accidente inesperado dio al traste con el plan de un conjunto de miembros del gobierno venezolano y de Petróleos de Venezuela de defraudar a la nación con USD 662.475.000,00 y permitió descubrir una trama de corrupción en el seno de la principal industria de Venezuela que se traducía en contrataciones sin licitación, sobreprecios e intermediación indebida.

Quienes planificaron y ejecutaron la contratación de una unidad semisumergible bajo condiciones leoninas para la nación y con ello hacerse de jugosas ganancias a expensas de esquilmar el erario público venezolano bajo la fachada del proyecto —en apariencia loable y de interés para el país— de desarrollar la construcción y rehabilitación de pozos petroleros costa afuera, con el supuesto objetivo de ampliar la internalización de los hidrocarburos y afianzar la soberanía en el negocio de los hidrocarburos, no contaron con que un hecho fortuito, inesperado, tuviera lugar y dejara al descubierto la magnífica jugada que habían diseñado. 

Quienes en el gobierno nacional y PDVSA se frotaban las manos a sabiendas de que los cinco años que tendría de vigencia el contrato les permitiría embolsillarse USD 662.475.000,00, vieron frustrada su aspiración cuando un accidente tuvo lugar en medio del mar y sacó a la luz lo irregular de los hechos que estaban teniendo lugar en las oficinas de la principal industria de Venezuela.

El citado accidente tuvo lugar el 13 de mayo de 2010 cuando se conoció que la plataforma gasífera Aban Pearl anclada en las costas del estado Sucre, Venezuela, se hundió. La noticia la transmitió el presidente de la república para la fecha, el fallecido Hugo Chávez, quien lo informó a través de su cuenta personal en la red social Twitter durante la madrugada de ese día: "Se inclinó a medianoche, hizo agua, cerraron operaciones, evacuaron". Igualmente lo confirmó Gopal Dupalkrishnan, director de la compañía propietaria de la estructura, Abban Offshore Ltd, al tiempo que advirtió que se desconocían las causas del incidente[1], publicó la BBC. Afortunadamente no hubo pérdidas humanas que lamentar, todos los trabajadores fueron evacuados a tiempo.

La misma publicación da cuenta de que el Aban Pearl llevaba apenas una semana en operaciones  en el campo de explotación de hidrocarburos "Dragón", del proyecto Mariscal Sucre. La plataforma serviría para explorar y extraer gas y petróleo en el extremo nororiental de ese estado oriental venezolano. Todo un bochorno dado que el arrendamiento de la unidad había sido ampliamente publicitado por el gobierno nacional y la estatal PDVSA, responsable de la contratación. Jorge Giordani, ministro de Planificación y Finanzas para la época, había asegurado que estos trabajos y, en particular, el arrendamiento de la plataforma eran "motivo de orgullo de la ingeniería nacional".

Hugo Chávez trató de sortear las críticas del incidente indicando que "en el norte de Paria, en el estado Sucre se ha hecho un operativo especial por el cual hay que felicitar a los trabajadores: manejaron la contingencia de madrugada heroicamente (…) ¡Ahora toca verificar si hay riesgos!”. Dijo que él mismo iba a "estar al frente de esta emergencia.

Para explicar el hecho, Rafael Ramírez, presidente de Petróleos de Venezuela, S.A. y ministro del Poder Popular para la Energía y Petróleo para el momento, dijo que una falla en el sistema de flotación fue la causa que provocó el hundimiento de la plataforma gasífera y detalló que el Aban Pearl alcanzó quince grados de inclinación, según reporta el Correo del Orinoco que refirió que de inmediato se activaron los protocolos para preservar la integridad del pozo, lo cual pasaba por la a desconexión del tubo que lo vincula con la plataforma. Ramírez descartó daños ambientales por el hecho.

Por otra parte, Rafael Ramírez, aseguró que previo al inicio de actividades de la plataforma, esta había sido sometida a un riguroso control de reparación, inspección y certificación, “donde se certificó que estaba en condiciones óptimas” para su funcionamiento[2]. Anunció una investigación de cuyos resultados no se tuvo información.

Entonces, con los días, comenzaron a conocerse otros datos que asomaban que el contrato del arrendamiento de la unidad semi sumergible por parte de PDVSA estaba muy lejos de ser hecho del cual se podía estar “orgullosos” y, muy por el contrario, sí habría que estar preocupados.

El Nacional publicó una nota en la que se advertía que el deterioro de la plataforma gasífera era algo que se conocía desde los primeros tiempos de la negociación. La nota refería que ya el 15 de agosto de 2009 la instalación debió ser evacuada de emergencia “cuando comenzó a hacer agua en uno de sus flotadores y se inclinó peligrosamente”[3]. El periódico de Trinidad y Tobago, The Guardian, refirió que el Aban Pearl tuvo problemas mecánicos que ocasionaron su inclinación.

Todo indicaba, que la plataforma estaba muy lejos de ser la unidad de última generación de que el gobierno y la petrolera estatal PDVSA dio cuenta a manera de justificar el monto milmillonario que implicaba su arrendamiento por cinco años, a saber, USD 1.315.818.950,00.

El Aban Pearl

Un informe llegado a nuestras manos refiere los detalles, tanto de la unidad como de las irregularidades en que se incurrió al momento de la contratación.

La gabarra fue construida en 1977 en el astillero Levingston Far East Shipbuilding —ahora parte de Keppel Corporation— en Singapur, con diseño de la empresa noruega Aker H-3. Se trataba de una unidad destinada a operar en el agua a una profundidad nominal de 1,250 pies (380 m) y una profundidad de perforación de 25.000 pies (7.600 m).

No siempre se la conoció con el apelativo con que llegó a Venezuela, pues en principio —entre 1977 y 1996— se llamó Transocean Seeker. Para 1996 cambió de nombre a Treasure Seeker y luego, desde 1997 a 2000 se le llamó Discoverer Transocean.

Todo este tiempo, la empresa Transocean LTD fue la propietaria del taladro y en el año 2000 la compraron Bonheur ASA y Gánger Rolf ASA por USD 43,27 millones y nuevamente cambió de nombre, esta vez a Bulford Dolphin. Para ese entonces operaba bajo bandera de las Bahamas, siendo manejado el equipo por Dolphin Drilling, una subsidiaria de Fred Olsen Energy.

En 2007, la empresa india de perforación costa afuera Aban Offshore LTD la adquirió por USD 211 millones y fue cuando pasó a llamarse Aban Pearl, el cual fue transferido a una filial de la compañía: Aban Pearl PTE LTD.

La propietaria: Aban Offshore Limited (AOL)

Ahora bien, la unidad semi sumergible en cuestión es propiedad de Aban Offshore Limited (AOL)[4], como ya hemos señalado, una empresa fundada en 1986, como consecuencia del deseo de un grupo de empresarios indios que quisieron prestar servicios de perforación mar adentro a la Oil and Natural Gas Corporation Ltd., (ONGC), de manera de dar respuesta a las crecientes demandas que la economía india manifestaba en aquel momento de pleno crecimiento.

El primer servicio perforación de esta empresa se prestó en el año 1987, cuando la ONGC le contrató dos modernos equipos de perforación jack-up adquiridos en Estados Unidos.

Aun cuando gran cantidad de empresas del sector privado en la India abandonaron el negocio de la perforación en la década de los ‘90, AOL decidió mantenerse en el ramo y aumentó su participación en el sector con la adquisición de nuevas plataformas y fusiones. Así, en 1993 compró un jack-up (estructura móvil que se desplaza en el mar para perforar y dar mantenimiento a los pozos) de 300 pies a Mahindra & Mahindra Ltd.; entre 2000 y 2001 adquirió Hitech Drilling Services (India) Ltd., que hasta el momento había pertenecido al Grupo Tata. De este modo, la flota de Aban Offshore Limited  se incrementó a cuatro equipos, lo cual le permitió ingresar en el negocio llamado en la industria como FPSO2 con el FPU3 "Tahara", propiedad de Hitech. Dos nuevas plataformas jack-up, Aban Aban V y VI, se sumaron en el año 2005, así como un barco de perforación, el Frontier Ice.

La expansión de AOL continuó en noviembre de 2005 con la apertura de su filial Aban Singapore Pte. Ltd. (ASPL), la cual se encargaría de las operaciones internacionales. Esta filial, ASPL, también abre tres filiales que pasan, cada una, a contar con un barco de perforación o taladro semisumergible. El crecimiento sigue en 2006 cuando ASPL compra una participación del 33,7 por ciento en Sinvest ASA, una compañía noruega con ocho jack-ups nuevos en operación. Después de esto, ASPL continuará comprando por etapas a Sinvest, incluyendo una oferta obligatoria para todos los accionistas.

En la actualidad, Aban Offshore Limited  cuenta con veinte equipos de perforación, así como un conjunto de unidades de producción mar adentro.

Las filiales de Aban Offshore Limited para este momento son: Aban Energies Ltd, India, Aban Holdings Pte Ltd y Aban Singapore Pte. Ltd, Aban 7 Pte Ltd, Aban 8 Pte Ltd y Abraham Aban SA de CV, Aban Pearl Pte. Ltd4, Aban Internacional Norway AS, Sinvest AS, DDI Holding AS, perforación profunda Invest SA de CV, una perforación profunda Pte. Ltd., Deep Drilling 2 Pte. Ltd., Deep Drilling 3 Pte. Ltd., Deep Drilling 4 Pte. Ltd., Deep Perforación 5 Pte. Ltd., Deep Drilling 6 Pte. Ltd., Deep Drilling 7 Pte. Ltd., Deep Drilling 8 Pte. Ltd., Beta Drilling SA de CV, Empresa de Perforación SA de CV, Sinvest (Chipre) Ltd.

Las irregularidades

Hay que apuntar que antes de que el gobierno venezolano a través del Ministerio de Energía y Petróleo en su Memoria y Cuenta de 2008 diera a conocer la contratación del Aban Pearl, como citamos al principio de estas líneas, la empresa Aban Offshore Limited, en su página web informó el 16 de septiembre de 2008 a sus accionistas que "Una filial de la compañía ha firmado un acuerdo para el despliegue del taladro semisumergible Aban Pearl costa afuera en América Latina, por un período de 5 años. Los ingresos estimados a partir de la implementación, que se espera que comience en el 3er trimestre del año fiscal 2008-09, es de aproximadamente Rs.3150 crores [crore es una unidad en la numeración india usada regularmente para describir grandes cantidades de dinero], incluidos los gastos estimados reembolsables destinados a los impuestos, derechos y otros gravámenes". Esta filial fue Aban Pearl PTE LTD, se lee en el reporte del que damos cuenta en esta nota. Lo que si no dice AOL es qué país de Latinoamérica había firmado el contrato, un indicio, advierte el informe, de la poca transparencia de la negociación.

Por ejemplo, el portal Petroleum World[5] dio a conocer que Aban Offshore Co. cobraba por el alquiler de la plataforma USD 358.000 diarios, mientras que PDVSA dijo en su Informe Anual para 2008 que el costo del contrato por un período de cinco años alcanzó la cifra de USD 1.315.000.000, un dato que lleva a deducir que la renta del Aban Pearl rondaba 730 mil dólares diarios, más del doble de lo cobrado por el propietario de la unidad semisumergible.

¿Por qué todo esto? Pues, por la sencilla razón de que el contrato de arrendamiento del Aban Pearl suscrito por PDVSA Servicios no se convino directamente con la empresa propietaria de la gabarra sino con un intermediario, a saber, Petromarine Energy Services Ltd., la primera representada por ese entonces por su presidente, Jesús Figueroa y, por la segunda, por Krishna Nittala. El contrato estuvo identificado con el número 4600027060.

La intermediaria

Ahora conozcamos en detalle a esta empresa intermediaria con la que la estatal petrolera venezolana firmó el contrato de arrendamiento de la unidad de perforación con un evidente sobreprecio y sin previo proceso de licitación como manda la ley.

Petromarine Energy Service  LTD está registrada en Singapur en la Accounting and Corporate Regulatory Authority (ACRA), un despacho equivalente a un registro mercantil. Allí quedó asentada su creación con el número 200722556N, el 12 de agosto de 2008, apenas treinta y cuatro días antes de que Aban Offshore Ltd., anunciara el 16 de septiembre de 2008 contrato en su página web como referimos anteriormente.

El portal Find the company refiere que Petromarine Energy Services Ltd[6] está ubicada en el 30 Shaw Road, Singapur, 367957. Singapur y su número telefónico es (656) 732-0968.

Cabe destacar la descripción que se hace de la empresa como “una pequeña organización en la industria de las compañías de productos petrolíferos ubicada en Singapur, Singapur. Tiene 2 empleados a tiempo completo”. Llama, pues, poderosamente la atención que a una compañía de estas características PDVSA le haya adjudicado un contrato de las dimensiones del alquiler de la plataforma Aban Pearl.

También en el sitio The Green Book se ofrece otra dirección de Petromarine Energy Services Ltd, esta vez en el 3 Killiney Road #07-05 Winsland House 1, Singapur (239.519) y el teléfono +65 67328768. Fax +65 67320768. Correo electrónico: info@petromarine.sg[7]. Esta dirección coincide con la referida en el informe del que hemos hecho referencia.

Curiosamente, una dirección que coincide con la de la Embajada de Venezuela en Singapur, que para la fecha era: 3 Killiney Road # 07-03 Winsland House I, Singapur 239519, Singapur. Teléfonos (+65) 6491 1172 y (+65) 6866 1439 (Consulado). Así tenemos que la empresa Petromarine Energy Services y la embajada venezolana en Singapur eran vecinas. El informe advierte que para la fecha de la investigación ya Petromarine se había mudado de la citada dirección y sus teléfonos habían sido desconectados.

En  esta empresa, refiere Noticiero Digital, están a la cabeza como directores —designados entre mayo y junio de 2008— Daphne Theodora Grek Yalipsos Casillas (mexicana, residenciada en Atenas, Grecia), Krishna Kumar Nittala (residente de Singapur), y Christof Schlaubitz (alemán, quien vive en las Residencias Partagás, La Castellana, Caracas, Venezuela)[8].

Esta misma publicación dice que la propietaria de Petromarine es una empresa registrada en  Panamá de nombre Inversiones Isapeco S.A., cuya dirección es un P.O. Box y su capital es de 10 mil dólares.

Inversiones Marítimas Isapeco, S.A. fue registrada el 18 de marzo de 1997, un hecho que responde a que en los paraísos fiscales existen empresas y escritorios jurídicos que mantienen un inventario de firmas registradas desde hace muchos años con el objeto de poderlas vender y ajustar la fecha de registro de la sociedad a las necesidades del cliente y así dar la impresión de que se trata de empresas de larga data y experiencia y no las empresas de papel que efectivamente son.

Así sucedió con Isapeco que aun cuando pareciera que tiene 21 años operando, en realidad no es más que una empresa de fachada. En el Registro Público de Panamá consta que esta firma fue comprada por sus actuales y verdaderos propietarios el 22 de abril de 2008, solamente tres meses y 19 días antes del registro en Singapur de Petromarine Energy Services LTD el 12 de agosto de 2008.

El propósito de estas empresas creadas en paraísos fiscales es mantener en secreto la identidad de los verdaderos propietarios, apareciendo como encargados de las mismas agentes locales.

Así, al frente de esta compañía, figura en el Registro Público de Panamá, Eric Stanziola, James Abdiel Juliao, Antonio Sánchez y Marlene Appleton, presidente, secretarios y tesorera, respectivamente. Sin embargo, el informe que hemos reseñado aquí, indica que los verdaderos propietarios controlan la sociedad mediante poderes generales, amplísimos, que le otorga la directiva ficticia de la sociedad. A Inversiones Marítimas Isapeco S.A., estos poderes se los confirieron Socorro Urdaneta, Rafael Hidalgo y Enoc Segundo Martínez Carrasquero, de acuerdo al  poder otorgado por ante el Registro Público de Panamá el 22 de abril de 2008, la misma fecha en que tomaron posesión Inversiones Marítimas Isapeco.

Se determinó a través de un documento firmado y notariado por el agente residente de la empresa, Eric Stanziola, que los dueños de la empresa son los señores Enoc Martínez e Hidalgo Socorro, quienes son propietarios a partes iguales: 50 acciones valoradas en USD 100 cada una.

Indagando otras fuentes se precisa que Petromarine es propiedad del mismo dueño de Astivenca, una empresa contratista de PDVSA con sede en Maracaibo.

Enoc Martínez viajó a Singapur para la firma del contrato de alquiler a PDVSA.

Petromarine también fue registrada en Caracas con un capital de USD 500 teniendo a Hidalgo Socorro como su representante legal. Martínez y Socorro mantienen sociedad en otros negocios, tal es el caso de compañías ubicadas en Miami, a saber, Aceros de América, The Worlwide Group y Astivenca.

En el informe que llegó a nuestro poder llaman la atención acerca del hecho de que el equipo negociador de PDVSA no advirtiera nunca que la propietaria de la unidad semisumergible Aban Pearl no era Petromarine Energy Services LTD sino AOL, esto pese a que en la Memoria y Cuenta del Ministerio del Poder Popular de Energía y Petróleo, en el aparte que da cuenta del contrato de arrendamiento de la plataforma se asegura que la firma del convenio tuvo lugar después de la “… Conformación de un equipo de Negociación para la evaluación de estrategias y análisis respectivos de factibilidad de la contratación del servicio”, lo cual estuvo seguido de una “Negociación entre PDVSA y la empresa Petromarine Energy Services LTD para contratación y puesta en operación de la unidad semisumergible Aban Pearl.”.

Advierte el reporte que obviamente se está en presencia de una empresa de maletín que fue creada únicamente a los efectos de llevar a cabo la negociación del Aban Pearl con PDVSA. Para disfrazar el hecho recurrieron a la estrategia de registrar, no una empresa nueva, sino una que ya tuviera algunos años de existencia. 

Compraron, entonces, una empresa registrada en el año 2007 pero que se mantenía inactiva, solamente existía en el papel emitido por el registro de Singapur. Así, Petromarine Energy Services LTD no era más que una empresa de papel de nombre Gerbera Limited a la que procedieron a cambiarle el nombre.

Como capital pagado de la compañía declararon 1,2 millones de dólares de Singapur, una cantidad equivalente a 850.000.00 dólares estadounidenses, una menudencia si se compara con el monto que representó el contrato suscrito entre PDVSA Servicios y Petromarine Energy Services, recordemos USD 1.315.818.950,00.
Todo esto deja en evidencia que PDVSA firmó un contrato con una empresa de maletín, la citada Petromarine Energy Services LTD., un hecho que ocurrió sin un proceso previo de licitación, sin que se advirtiera que se trataba de una compañía sin suficiente capital ni experiencia y, para colmo, que sólo era una empresa intermediaria pues no era propietaria del equipo a contratar con un enorme sobreprecio de USD 662.475.000,00 que iría a enriquecer a miembros del gobierno y la propia empresa petrolera venezolana.

El informe al que hemos venido haciendo referencia subraya que resulta impensable que un contrato de esta naturaleza y monto haya sido suscrito sin el consentimiento del Presidente de PDVSA, los miembros de su Junta Directiva y del propio presidente de la república, Hugo Rafael Chávez Frías.

Llega el Aban Pearl a Venezuela, inicia operaciones y viene la catástrofe

Petróleos de Venezuela, S.A. anunció el 30 de diciembre de 2009 que la plataforma semisumergible Aban Pearl se incorporaba a las operaciones Costa Afuera en la Costa de Paria. Refería la petrolera estatal que la gabarra formaría parte de la flota de equipos que perforarían los ocho pozos de Campo Dragón y ocho pozos del Campo Patao proyectados para la primera Fase del Proyecto Mariscal Sucre (PMS).

En el anuncio, PDVSA daba cuenta de las bondades de la unidad que permitirían la extracción de 600 millones de pies cúbicos de gas diarios, un hecho que, según decían, marcaría historia en la explotación de yacimientos de hidrocarburos costa afuera de Venezuela.

Ya para el 20 de enero de 2010 se anunció que el Aban Pearl había comenzado sus operaciones y, del presidente de la república para abajo alababan el acontecimiento como descriptivo de lo que habían dado en llamar “la Nueva PDVSA”. Loas iban y venían al Proyecto Mariscal Sucre, al socialismo que supuestamente había permitido estos avances y a la puesta en funcionamiento del taladro que, para diciembre de 2012, debía hacer llegar la primera molécula de gas desde el Golfo de Paria a Güiria, para ser procesado en el Complejo Industrial Gran Mariscal de Ayacucho.

Un comunicado de prensa emitido el 28 de abril de 2010 elogiaba la perforación exitosa del pozo costa afuera DR6 por el Aban Pearl.
Rafael Ramírez y el finado Hugo Chávez lo catalogaron como un “gran logro” de la “revolución”, "Estamos haciendo historia, escribiendo en las páginas de la Venezuela independiente", dijo Chávez durante el Consejo de Ministros en el que se estableció contacto en una cadena de radio y televisión con Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, quien estaba a bordo del Aban Pearl.

Pero la euforia duraría poco.

La madrugada del 13 de mayo de 2010 —como citamos al principio— el taladro se hundió en las costas del estado Sucre luego de que la estructura se inclinara 45 grados (aunque Ramírez refiriera que eran 15 grados, como citamos líneas arriba).

Un siniestro que daba cuenta no solamente de la improvisación con que se manejaban los asuntos en la “nueva PDVSA”, sino que también dejaba al descubierto el fraude del que había sido objeto la petrolera nacional.

Los planes de los negociadores de este contrato se venían abajo y veían cómo la oportunidad de obtener una ganancia bruta cada 24 horas de USD 363.000 hasta sumar en cinco años USD 662.475.000, se quedaba solamente en planes.

Sin embargo…

Pero, aun cuando el accidente dio al traste con el plan, el informe de investigación refiere que pese al hundimiento del Aban Pearl, Petromarine Energy Services LTD pudo cobrar USD 95.171.472,00 por cuatro meses y doce días de operaciones que a los esquilamdores del erario público que planificaron esta jugada le devengaron USD 47.916.000,00.

Cita el informe una nota del diario El Mundo del 15 de mayo de 2010, en la que se informó que PDVSA habría pagado a Petromarine Energy Services LTD unos USD 82 millones para su traslado desde Singapur. Esta empresa, sin embargo, solamente habría cancelado a Aban Offshore USD 30 millones, un sobrecosto de USD 52 millones a la operación de movilización de la unidad.

Previo al hundimiento definitivo, ya el Aban Pearl había sufrido un incidente y había hecho aguas en las costas de Trinidad, y luego de la reparación en el muelle Chaguarama de esa isla del Caribe, Petromarine cobró a PDVSA otros USD 30 millones por movilizarla al lugar donde finalmente fue a parar al fondo del mar.
El reporte añade que Petromarine Energy Services, por concepto de sobreprecios, tuvo una utilidad de unos USD 129.916.000,00.

Refiere también el informe como hecho curioso que Inversiones Marítimas Isapeco, propietaria de las acciones de PetroMarine Energy Services, para la fecha de la firma del contrato con PDVSA y luego del hundimiento del taladro poseía un capital de 10 mil dólares que el 26 de noviembre de 2010 se incrementó súbitamente a USD 50.000.000,00, una cifra muy próxima a los UD 47.916.000,00 cobrados por los 132 días de operación.

Igualmente se registró en Panamá otra empresa de nombre Petromarine Invesments, S.A. propiedad del mismo grupo.

Las denuncias

Ante la Fiscalía General de la República la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional presentó una denuncia que refería que con la subcontratación de la plataforma Aban Pearl a Petromarine Energy Services Ltd, el erario público venezolano sufrió pérdidas originadas por el sobreprecio de hasta 50 millones de dólares en la operación, cuenta un trabajo de El Nacional[9].

También en el seno de la Asamblea Nacional se investigó en 2007 al vicepresidente de Producción y Exploración de PDVSA para la época, Luis Vierma, a quien se responsabilizó de haber otorgado contratos a empresas de maletín con lo que defraudó a la petrolera. A este alto ejecutivo se le señaló de ser el promotor de la contratación del Aban Pearl, denuncias que se quedaron solamente en el enunciado pues aun cuando admitió esta y otras irregularidades no recibió ninguna sanción, se jubiló de PDVSA y se dedicó por completo a Iroquois Capital Opportunity Fund, donde aparece como el socio accionista de mayor importancia del mencionado fondo, que sobrepasa los 250 millones de dólares[10].

El informe de la Comisión de Contraloría

La Comisión Permanente de Contraloría de la Asamblea Nacional, por iniciativa de su presidente para la fecha, Freddy Guevara, realizó una investigación cuyo informe final fue aprobado el 17 de febrero de 2016.

La averiguación, signada con el número 1648 documentó las presuntas irregularidades administrativas cometidas bajo la gestión de Rafael Ramírez como presidente de Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima, PDVSA, entre los años 2004 y 2014, la cual estuvo caracterizada por un conjunto irregularidades entre los que se encuentra el caso de la “Gabarra Aban Pearl”.

Sobre este hecho, el ente parlamentario dijo que en el año 2008 la Filial de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), PDVSA Servicios S.A. contrató el arrendamiento del taladro “Aban Pearl” con la empresa Petromarine Energy Services LTD.

Se precisó que el contrato establecía una inversión asociada de unos USD 1.315.818.950 que concordaban con lo rendido por el Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo en su Memoria y Cuenta del año 2008 en las páginas 1005 y 1006. También se confirmó el canon de arrendamiento citado al inicio de esta nota de USD 730.000,00 diarios durante un período de cinco años.

El ente parlamentario comprobó el subarrendamiento de la unidad semisumergible “Aban Pearl” por parte de Petromarine, la cual la alquilaba a su vez a la auténtica propietaria de la plataforma, la empresa Aban Offshore Limited, AOL, un hecho que permitió asegurar a la Comisión de la AN que se había violado lo establecido en la reglamentación referente a las contrataciones con Petróleos de Venezuela, S.A., pues no se observaron las normas del Manual de Mecanismos y Contrataciones de PDVSA y sus Empresas Filiales, “que según consta en los estatutos de la empresa Bariven S.A. consagrados en el Acta Constitutiva y Estatutaria, inscrita por ante el Registro Mercantil Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda bajo el Nº 31, Tomo 59- A Sgdo, en fecha 23 de diciembre de 1975, su objeto es ‘(…) comprar, vender o permutar bienes muebles o inmuebles, dentro o fuera de la República y con este objeto, podrá emitir o adquirir obligaciones; la prestación de servicios de ingeniería, de asesoría y consultoría; la prestación de servicios para el desarrollo de infraestructuras y ejecución de proyectos, incluyendo la administración y gestión de proyectos dentro o fuera de la República y la prestación de otros servicios; la sociedad podrá promover, como accionista o no; otras sociedades civiles o mercantiles y asociarse con personas naturales o jurídicas, todo conforme a la ley; fusionar, reestructurar o disolver empresas de su propiedad; otorgar y obtener créditos, financiamientos, fianzas, avales o garantías, de cualquier tipo y en general, realizar todas aquellas operaciones, contratos y actos comerciales que sean necesarios o convenientes para el cumplimiento del mencionado objeto’; todo ello en nombre de PDVSA, lo cual quiere decir que era Bariven S.A. quien debía hacer el alquiler de la gabarra y no Petromarine, puesto que la única empresa encargada de fungir como intermediaria en las compras de la Estatal Petrolera es la filial Bariven; en tal sentido existe una violación flagrante del principio de transparencia de los actos administrativos; además de infracciones a las regulaciones referentes a la contratación con el Estado estipuladas en la Ley de Contrataciones Públicas 28 aplicable para el momento, en la Ley contra la Corrupción vigente en el período en el cual sucedieron los hechos y del manual mencionado con anterioridad”[11], reza el  informe de la Comisión Permanente de Contraloría dado a conocer por el portal Transparencia Venezuela.

No conforme con esto, la comisión de contraloría estableció que aparte del fraude a los fondos públicos, la negociación Petromarine Energy Services significó una contratación con intermediario indebido, además de sobreprecio en el pago del canon de arrendamiento, el cual ascendió a USD 444.000,00 diarios. Un diferencial que, según explicaron los parlamentarios, se obtiene de lo declarado por el Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo en la Memoria y Cuenta del año 2008 (USD 730.000,00) y lo declarado en el Reporte de la empresa Aban Offshore denominado “Aban Offshore Limited. Annual Report 2010-11” en el que manifestó haber recibido una cantidad considerablemente inferior a lo informado por el Ministerio y que asciende a la suma de USD 286.000,00 diarios por motivo de la renta por alquiler. (Esta cifra difiere de la señalada anteriormente en la investigación recogida por el portal Noticiero Digital)

La conclusión a la que llegó la Comisión Permanente  de Contraloría de la Asamblea Nacional fue que la contratación del Aban Pearl afectó diariamente el patrimonio público en USD 444.000,00 que, al multiplicarse por el total de 580 días de alquiler por USD 257.520.000,00 equivale a Bs.553.668.000,00 en pago de sobreprecios indebidos y contrarios al ordenamiento jurídico venezolano. Un hecho que se suma a la contratación ilegal con una empresa intermediaria distinta a Bariven S.A., la cual es la única facultada para actuar con tal carácter en representación de Petróleos de Venezuela.

Hay que hacer notar que también en la época en que Luisa Ortega Díaz ostentaba el Ministerio Público, Ismael García, Juan José Molina y Wilmer Azuaje, a la sazón diputados de la Asamblea Nacional, denunciaron y acusaron a Rafael Ramírez (presidente de PDVSA), a Jesús Figueroa (presidente de PDVSA Servicios) y a Krishma Kumar Nittala, quien suscribe el contrato por parte de Petro Marine[12].

El trío de parlamentarios alertó de la falta de licitación para adjudicar el contrato, del sobreprecio en el mismo, de la intermediación indebida de la empresa PetroMarine y que esta empresa fue creada expresamente para firmar el contrato con PDVSA Servicios para el alquiler. García, Molina y Azuaje dijeron que la empresa panameña dueña de la compañía intermediaria tenía un capital de solamente de  USD 10.000, una cantidad que no guardaba relación alguna con el exorbitante monto del arrendamiento de la plataforma de perforación. Precisaron también que los dueños de la empresa de Singapur son contratistas de PDVSA en Venezuela.

Los diputados enfatizaron que el Aban Pearlno no era otra cosa que una “chatarra” que antes de llegar a Venezuela tuvo que ser auxiliado por el Servicio de Guardacostas de Trinidad y Tobago al haber estado a punto de naufragar.

También el geólogo Gustavo Coronel, exintegrante de la Junta Directiva de Petróleos de Venezuela, S.A. denunció ante la Fiscalía General de la República estos hechos aquí narrados sin que la misma tuviera eco ni en el propio Ministerio Público donde fue presentada, ni en la Contraloría General donde nunca se ha investigado nada al respecto.

Hay que hacer notar que el hundimiento del Aban Pearl dio a pie a una posterior negociación que igualmente significó la afectación del patrimonio público venezolano: La contratación de arrendamiento del “buque fantasma” Petrosaudí Saturn a la empresa PetroSaudi Oil Services (Venezuela) Ltd. por parte de PDVSA Servicios, S.A. el 21 de agosto de 2010 y del que hemos hecho referencia en entregas recientes.


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[1] BBC Mundo. “Se hunde plataforma de gas en Venezuela”. 13 de mayo de 2010. http://www.bbc.com/mundo/america_latina/2010/05/100513_venezuela_hundimiento_plataforma_gas_lh

[2] Correo del Orinoco. “Informó Rafael Ramírez|Falla en el sistema de flotación ocasionó hundimiento de plataforma Aban Pearl”. 13 mayo de 2010. http://www.correodelorinoco.gob.ve/falla-sistema-flotacion-ocasiono-hundimiento-plataforma-aban-pearl/ 

[3] Noticias 24. “Plataforma Aban Pearl presentaba fallas desde el 2009”. 14 de mayo de 2010. http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/155118/plataforma-aban-pearl-presentaba-fallas-desde-el-2009/

[4] Aban Offshore Limited. http://www.aban.com/downloads/aolpresentation.pdf

[5] Petroleum World. “Gustavo Coronel: The Aban Pearl, the proof”. http://www.petroleumworld.com/editorial12071001.htm

[6] Find the company. Petro Marine Energy services LTD. http://listings.findthecompany.com/l/268837038/Petromarine-Energy-Services-Ltd

[7] The Green Book. Petromarine Energy Services Ltd. http://www.thegreenbook.com/companies/petromarine-energy-services-ltd/

[8] Noticiero Digital. “El caso del Aban Pearl”. 11 julio de 2012. http://www.noticierodigital.com/2012/07/el-caso-del-aban-pearl/

[9] El Nacional. “El gusto de Pdvsa por las empresas offshore”. 10 de diciembre de 2017. http://www.el-nacional.com/noticias/petroleo/gusto-pdvsa-por-las-empresas-offshore_214745

[10] Noticias Candela. “Notas del Día 06/01/2016. Exvicepresidente de Exploración y Producción”. 6 de enero de 2016. http://www.noticiascandela.informe25.com/2016/01/notas-del-dia-06012016.html

[11] Transparencia Venezuela. Asamblea Nacional. Comisión Permanente de Contraloría. Expediente N° 1648. https://transparencia.org.ve/wp-content/uploads/2016/10/Informe-Final-Expediente-1648-PDVSA.pdf

[12] Noticias Candela. “Ismael García consignará investigaciones ante la Fiscalía sobre caso Aban Pearl”. 13 de mayo de 2010. http://www.noticiascandela.informe25.com/2010/05/ismael-garcia-consignara.html

1 comentario:

  1. En medio de socialismo mediatico falso mediocre por el difunto y sus shows ridículos de que PDVSA era del pueblo y de la robolucion con sentido social, plagas nacionales e internacionales desangraban al pais por PDVSA
    El socialismo falso y el comunismo criminal castrista están a servicios de empresa multinacionales que tienen mucho poder económico como las petroleras, mineras,y de otras areas.
    Fidel Castro la momia mayor era un agente de la CIA segun muchos investigadores, tenia amigos como uno de los Rockefeller y un primer ministro de Canadá, era un cachorro del imperio

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